Visión y Proposito



Nuestra visión y propósito, en perfecta obediencia al mandato de Jesús Nuestro Señor de "DISCERNIR LOS SIGNOS Y SEÑALES DE LOS TIEMPOS", es el difundir los Mensajes que para este tiempo final, Dios Padre esta recordando y explicitando a su Iglesia y al mundo a través de sus dos Ungidos y Testigos, es decir, los CORAZONES UNIDOS Y TRIUNFANTES DE JESÚS Y MARÍA, y así poder contribuir con su plan en el llamado y preparación de los DISCÍPULOS DEL FIN DE LOS TIEMPOS.


En cuanto a las Revelaciones y Profecías Privadas, que se publica en este Blog, en virtud de la derogación de los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico y de la vigencia del Decreto del Papa Urbano VIII, SOLO AL SANTO MAGISTERIO DE LA IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA le corresponde determinar sus AUTENTICIDAD Y CARÁCTER SOBRENATURAL, a cuya decisión final dócilmente nos sometemos, sin olvidar, a San Pablo que nos exhorta: " No despreciéis las profecías; examinadlo todo y quedaos con lo bueno" 1ra. de Tesalonicenses 5;20 y San Juan Evangelista que nos profetiza: " Pero cuando EL, el Espíritu de la verdad, venga, os guiará a toda la verdad,...... y os hará saber lo que habrá de venir." Jn 16;13.

Sin embargo, ya que, la Iglesia no objeta en principio el difundir estas revelaciones privadas, mientras se las estudia por su contenido y frutos, esperamos que no se las busque por la sola satisfacción de la curiosidad, sino por un deseo VERDADERO DE CONVERSIÓN Y SALVACIÓN para el Alma, traducido en la realización de obras de Misericordia Concretas.

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miércoles, 24 de agosto de 2016

(IMPORTANTE) Mensaje de Jesús a Marga de España "...En este tiempo muchos comenten Sacrilegios. Y no sólo los divorciados vueltos a casar. Son todas esas comuniones sacrílegas, en adulterios y fornicaciones ocultas. Vosotros, que pasáis por santos a los ojos de los pueblos. Son esos matrimonios que no eran nulos, pero que os esforzasteis en anular. ¿Porque tengáis una cédula de la Iglesia, pensáis, hijos, que vuestro adulterio ha desaparecido? Vale más que os hubierais quedado en una cruz de matrimonio con vuestro esposo o esposa legítimo, que implicar a la Iglesia, vuestra Madre, en tus mentiras de concupiscencias llenas. ¿Espíritu cristiano y devoto? Ninguno. Sólo para figurar, para figurar así ante los ojos de los hombres y poder comulgar cometiendo los sacrilegios bajo capa de amor a Mí y al hermano. ¿Por qué necesitas la aprobación de la Iglesia a tus mentiras? Si tú no estás dispuesto a cambiar y a aceptar la verdad en tu vida, tampoco podrás ser feliz..."


06-05-2015
Jesús:
       (Le pedía perdón por ser tan desastre con el Don).
Imagíname como un Hombre —porque así Soy—, para que te resulte más fácil el trato Conmigo, el encontrarme. Imagíname aquí, en el Sagrario, como un Hombre. Con mis vestiduras blancas. Con mis brazos abiertos hacia ti y hacia todos. Con mi ansia de Amor por encontraros, por teneros, porque vengáis, vengáis a Mí.
Imagíname con una sonrisa. Soy joven. Soy un Hombre de 33 años. Y virgen. Sin concupiscencia carnal ni espiritual. Un Alma sin pecado. Un Hombre similar en todo a vosotros, salvo en el pecado. Un Hombre Pasional y Apasionado. No un Hombre frío, distante y despreocupado de todo y de todos. Así creen que Soy algunos, los que no tienen interés en acercarse a Mí. «¿Para qué?, si no le intereso». Eso piensan: «¿Qué interés puede tener en mí Él, que es Dios? ¿Qué falta le puedo hacer?»
Toda, me hacéis toda la falta. No puedo vivir sin vosotros. Eso en Mí es una realidad también, porque mi Cuerpo muere sin vosotros. Me sois necesarios, os necesito a todos, desde el primero al último.
Que nadie se sienta insignificante para Dios, porque es tan importante que, por sólo él, Dios bajó a la tierra, se hizo Hombre y fue crucificado, muerto y sepultado, y al tercer Día Resucitó. Por sólo él. Por esa persona que siente que su vida es insignificante para Jesús (Dios). Si fueras tan insignificante, hijo, no habría muerto en la cruz, ¡y de qué muerte!, por ti.
¿Os importa mi Presencia Real en los Templos? Son muchos años sin que nadie venga a visitarme. El Abandono de Dios en los Sagrarios.
Os quejáis de que Dios no os visita. Pero ¡Dios ha visitado a su pueblo[102], pero el pueblo no le ha visitado a Él! Le ha abandonado en su Casa.
Dios se ha hecho una casa entre vosotros. Ha construido su morada, plantado su tienda[103], y ha concertado una cita con cada uno de ustedes. Muchos llegan tarde. Y todos, casi la mayoría, no vienen, se olvidan de venir. O vienen menos veces. O para cumplir. ¡Oh, qué triste, qué tristeza para mi Corazón! Que Dios vino a visitaros, y los hombres se quejan y le rechazan de esa forma de visita[104].
Los hombres de esta generación piden una señal[105]. Pero no les será dado otra que Cristo, y Cristo Crucificado. Esa es la Señal. ¡Qué pocos vienen a Mí! ¡Qué pocos reconocen esa señal!
No sois capaces de ver los Signos de los Tiempos.
En este tiempo Yo me manifiesto en la Eucaristía.
En este tiempo muchos comenten Sacrilegios. Y no sólo los divorciados vueltos a casar. Son todas esas comuniones sacrílegas, en adulterios y fornicaciones ocultas. Vosotros, que pasáis por santos a los ojos de los pueblos. Son esos matrimonios que no eran nulos, pero que os esforzasteis en anular. ¿Porque tengáis una cédula de la Iglesia, pensáis, hijos, que vuestro adulterio ha desaparecido? Vale más que os hubierais quedado en una cruz de matrimonio con vuestro esposo o esposa legítimo, que implicar a la Iglesia, vuestra Madre, en tus mentiras de concupiscencias llenas. ¿Espíritu cristiano y devoto? Ninguno. Sólo para figurar, para figurar así ante los ojos de los hombres y poder comulgar cometiendo los sacrilegios bajo capa de amor a Mí y al hermano. ¿Por qué necesitas la aprobación de la Iglesia a tus mentiras? Si tú no estás dispuesto a cambiar y a aceptar la verdad en tu vida, tampoco podrás ser feliz. No busques un cheque para la felicidad, porque la felicidad está en tu corazón. Un corazón quebrantado y humillado, Tú, Señor, no lo desprecias[106].
Si «conociste otra persona que te hará feliz», mira a ver si no estás conociendo el amor a ti mismo, más bien. Examínate, y luego actúa según tu corazón te diga.
«Muchos matrimonios son nulos, hoy día». Sí, sí lo son en el origen. Pero entonces, ¡no podría casarse nadie! Porque la generación actual está enferma dentro de su ser y su psique, y no es capaz de adquirir ningún compromiso donde entre la voluntad, pues es voluntad inexistente.
¿Declaremos nulos todos los matrimonios, entonces, para que la gente pueda ser feliz? ¿Qué felicidad es ésa que se olvida de la cruz y del deber para con el hermano?
Ni qué decir del deber para con el otro, el hijo de la unión, su prole, muchas veces ya en las edades más tiernas e importantes de su existencia[107]. No digo que no se tenga que buscar la nulidad en todos los casos. Hay casos palpables, casos flagrantes de nulidad. Pero una situación de cruz por psicología desviada o de cruz por enfermedad, de cruz por infidelidad, que parte de una no asunción de los deberes del casado, no siempre es cuestión de nulidad. No tergiverséis mis Normas susceptibles de ser influenciadas, no os aprovechéis del calor maternal que os brinda la Iglesia.
Sacerdotes, cuidaos muy mucho a la hora de aconsejar la nulidad.
No debíais casar a nadie, entonces. Y sabéis que esto no es así. Pues si no os negáis a casar, no favorezcáis el separar.
¡Cuántos de los «míos»[108] comulgan en pecado, y pecado mortal!
Hijos, abandonasteis al cónyuge más débil porque se os hizo tediosa la cruz. ¿Qué es de él ahora? ¿Qué es de su vida? Una vida que compartió en intimidad contigo, tú, «el mío», «el fuerte».
¿Situación de maltrato? No. Situación de maltrato no es causa de nulidad. Sí de separación y de buscar soluciones. No sólo separarse y olvidarse del otro: ayudar a esa persona que maltrata, pues Dios no quiere que siga en su error, quiere que salga del error. «Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva»[109].
Hay muchas situaciones donde echo de menos «el genio femenino», tanto en frenarlas como en levantarlas. «La mujer» brilla por su ausencia. Y el Enemigo de La Mujer, ha venido a hacer estragos en la humanidad.
Esa mujer que sabe decir no, que sabe estar en su puesto tanto para una cosa como para la otra, esa mujer que no se deja usar.
Y me dirán las feministas que ahora sí están de acuerdo Conmigo. Pero no me refiero a eso. ¿Qué hay de más uso para una mujer que convertirla en carne para comercionalizar o para hacer con ella lo que mejor les plazca? Si tú te prestas a ello, pierdes tu dignidad. Se la entregas en papel de seda.
Con la anticoncepción, con el aborto, estáis sufriendo el mayor acoso de la historia de la humanidad hacia la mujer, y planificado y alentado por ella misma.
No puedo favoreceros en eso, hijas, aunque os amo. ¡Más bien porque os amo, hijas, mirad y ved la razón por la que no puedo favoreceros!
¡Oh...! ¡Ah, si me conocierais...!! Si conocierais cuál es el Don de Dios y Quién es el que te dice: «Dame de beber»[110]. Hoy, como ayer, esa samaritana que viene a Mí, ha tenido ocho maridos y aquel con el que vive actualmente, no es su marido. Y tiene sed. ¡Pero Yo tengo sed de ella! Ella, que buscó saciarse en tantos hombres, es ahora la que es saciada por Mí. Me buscaba a Mí, sin saberlo. Si me hubiera conocido antes, hoy aún estaría con el primer esposo, el que es su marido auténtico. Y si su matrimonio careció de las condiciones idóneas para constituirlo, en un principio, ahora estaría todavía a tiempo de reconstruirlo en aquello que carece. Recuperaría el tiempo perdido. ¡Tiempo dedicado tanto a conseguir glorias propias! Al cabo de los años, se encuentra compartiendo la vida con otro, con las mismas carencias que el primero. Y así continuaría hasta la saciedad, si hubiera de vivir eternamente, sin haberme conocido. Pero estoy Yo. He aquí que vengo a su encuentro. Y la digo: ¡Ven!
¿Por qué hablas sólo de mujeres? Hay hombres así también.
En los hombres es conocido y bastante usado y manido el tópico. Es el caso de la mujer el que no se ve tan fácilmente hoy en día.
Es así correcto como pueden decir algunos: «Bueno, quizá mi matrimonio sea nulo, pero, ¿y qué?» Adónde estarían ahora. ¿Y sus hijos? Es un calvario innecesario. Os buscáis otros calvarios aún más duros por libraros de en el que os puso Dios. ¡Luchad por el amor de vuestra juventud! Hombre y mujeres: no repudiaos.
¿Alguien repara en que esto hace también mucho daño a mi Iglesia?
Los matrimonios no son aconsejados en los sacerdotes a continuar. Hay muchas mujeres alentadas por sacerdotes a romper sus matrimonios. Se apoyan en ellos. Dentro de mi Iglesia. Les convencen con sus quejas.
Pero queridas, os educaron para una vida cómoda, que es irreal. Esa vida en la tierra no existe. Toda esta cultura del hedonismo, donde se ha metido el Demonio, tiene la culpa. No rompáis vuestros matrimonios por una infidelidad. Esperad y rezad. Puede que se convierta, y viva.
¿Cuál es la postura ante esto? Pensad primero en la infidelidad o no de vuestro propio corazón, y así podréis perdonar más fácilmente. Luego tended la mano a la reconciliación y, si dice que no, esperad, callad. No consintáis situaciones de maltrato y abuso contra vosotras, que os priva de dignidad, pero sed dignas en vuestra actuación. Una mujer cristiana perdona. Una mujer cristiana se tiene a sí misma como mujer, no como ramera. Y tiene su puesto de esposa y ama de casa, de dueña del hogar, y de él no se baja. ¿Que otros abandonan sus puestos? Que lo hagan. Una mujer cristiana nunca abandona el barco, aunque se hunda. Una mujer cristiana siempre sacará a flote la estructura de la barca, y con ella permanecerá, aunque se haya caído todo el exterior. Si hay hijos, esa barca tiene su fundamento en la mujer. Y si no los hay, ella sola será el sustento de una alianza traicionada en el varón, pero fiel en Dios. La continuará en sólo Dios.
¿Os queda claro?[111] Vosotros, que preguntáis tanto y queréis saber, y os encontráis en vuestros consejos tan errados y equivocados, equivocando al resto. Por eso os digo que dejéis de mirar tanto la paja en el ojo ajeno, y veáis la viga en el vuestr0[112].
Y te alabamos, Cristo...
Y te glorificamos, etc.
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[102] Cfr. Lc 1,68.
[103] Cfr.Jn 1,14.
[104] Cfr.Jn 1,11.
[105] Cfr. Mt 12,39.
[106] Cfr. Sal 51,17.
[107] Cuando se encuentran que sus padres quieren hacer esto.
[108] Que se tienen por míos.
[109] Cfr. Ez 18,23; 33,11.
[110] Cfr. Jn 4,7.
[111] Es tajante y seguro.
[112] Cfr. Lc 6,42.

Sitio Oficial de La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús. Libros Rojo, Azul y Blanco:



La barbarie desatada en Irak no es de este Mundo, sino de principados demoníacos de maldad que se mueven en los aires, esto recordando las palabras de revelación del Apóstol San Pablo a los Efesios --> Es posible que haya un vínculo entre los señores de la guerra del Estado Islámico y sus predecesores históricos, los beligerantes asirios. ¿Es posible que las fuerzas desatadas en el norte de Irak y Siria hoy sean las mismas fuerzas oscuras que infestaban aquella tierra hace miles de años? ¿Es el espíritu de la antigua Asiria demoníaca? ¿Están esos mismos demonios surgiendo hoy como lobos en el redil? ¿ El crimen en masa y organizado del ABORTO ha abierto las puertas del Infierno en la Tierra?

relieves asirios

Dos civilizaciones antiguas competían por el poder en lo que hoy es la nación de Irak: Babilonia al sur y Asiria al norte.
El Imperio Asirio se centró en el territorio geográfico exacto que Estado Islámico afirma ahora: este de Siria y el norte de Irak.
Asiria surgió como un estado territorial en el siglo 14 aC. Su territorio comprendía alrededor de la parte norte del actual Irak. La primera capital de Asiria fue Assur, ubicada a unos 150 kilómetros al norte de la Bagdad moderna en la orilla oeste del río Tigris. La ciudad fue nombrada por su dios nacional, Assur, de la que también se deriva el nombre de Asiria.
Mientras que el Imperio Babilónico era conocido por sus logros en el aprendizaje, la arquitectura y las artes, los asirios eran conocidos como expertos en la guerra. Crueles, sanguinarios y orgullosos, se jactaban de sus victorias militares y la opresión despiadada de sus víctimas.
Un rey asirio temprano, Assurnarsipal escribió,
Construí un pilar frente a su puerta, y yo desollé a todos los príncipes de los hombres… y cubrí el pilar con sus pieles… a algunos yo empalé en el pilar sobre estacas. A muchos cautivos… los quemé en el fuego… De algunos corté las manos y los dedos, y de otros corté la nariz, las orejas… a muchos le saqué los ojos.
Otro relato histórico dice:
En luchas y conflictos yo he sitiado [y] conquistado la ciudad. Yo he talado a 3.000 de sus hombres de guerra con la espada… he capturado a muchos soldados vivos: le corté a algunos sus brazos [y] las manos; corté de otros sus narices, orejas, [y] las extremidades. Yo le he sacado los ojos a muchos soldados. Hice una pila con sus cabezas. Colgué las cabezas en los árboles alrededor de la ciudad.
Este sitio web informativo, nos informa que al igual que el Estado Islámico, los bárbaros asirios grababan su brutalidad, no con cámaras de teléfonos celulares y de vídeo, sino en los obeliscos de piedra:
Del reinado de Salmanasar III, el hijo de Asurbanipal II, también tenemos algunas bandas de bronce que decoraban un par de puertas de madera de un templo (y, posiblemente, un palacio) en Balawat, cerca de Mosul moderna. Estas bandas de bronce muestran inusualmente buenos ejemplos de repujado bronce. En un detalle, vemos un soldado asirio agarrar la mano y el brazo de un enemigo capturado cuya otra mano y ambos pies ya han sido cortados. Manos y pies desmembrados vuelan por la escena. Cabezas enemigas cuelgan de las paredes de la ciudad conquistada. Otro cautivo es empalado en una estaca, con las manos y los pies ya cortados. En otro detalle, vemos tres estacas, cada uno con ocho cabezas cortadas, fuera de la ciudad conquistada. Un tercer detalle muestra una fila de prisioneros empalados alineados en estacas colocada en una colina fuera de la ciudad capturada. En una inscripción del padre de Salmanasar III, Ashurnasirpal II, este último nos dice: Yo capturé soldados vivos [y] los puse en estacas ante sus ciudades.
Eran como los huargos en El Señor de los Anillos, perros endemoniados con el poder demoníaco.
¿Es posible que las fuerzas desatadas en el norte de Irak y Siria hoy sean las mismas fuerzas oscuras que infestaban aquella tierra hace miles de años? ¿Es el espíritu de la antigua Asiria demoníaca? ¿Están esos mismos demonios surgiendo hoy como lobos en el redil?
La antigua cultura asiria fue totalmente infestada de demonios como Pazuzu, y una tesis es que los viejos demonios están de vuelta y esto explica la furia sanguinaria
Los demonios particulares (principados) son conocidos por estar asociados con lugares, tribus y naciones. Y buscan la oportunidad de regresar haciéndolo con venganza.
Son el antiguo enemigo contra quien luchó el pueblo de Dios, los Judios, y entonces el Espíritu Santo conquistó la patria original de la fe, cuando los apóstoles trajeron la luz de Cristo a Mesopotamia, y ahora han encontrado una manera de volver e infestar los corazones y las mentes de estos modernos asirios, con la misma sed de sangre de sus antepasados.
Ciertamente, la violencia irracional emergente en este momento en el norte de Irak no puede tener otro origen.
Lo que los medios de comunicación seculares no pueden ver o entender es la verdadera dimensión espiritual del mal que ha aumentado en la Tierra. ¿Se imaginan que con tales fuerzas se puede razonar? ¿Creen que las Naciones Unidas dará lugar a una solución diplomática?
Más que nunca, debemos recordar las palabras del apóstol Pablo a los Gálatas
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en altos lugares”.
El mal que está siendo manifestado es real. Es demoníaco y hierve con una irracional y sobrenatural rabia, es un silbido del infierno.
Si es así, entonces, ¿cómo se puede superar este mal? No con la fuerza de las armas solo, sino a través de la guerra espiritual.
Que el Señor tenga misericordia.

sábado, 13 de agosto de 2016

EL IMPACTANTE EXORCISMO DONDE EL DEMONIO CONFESO QUE LOS PROTESTANTES ERAN SUYOS Y CONDUCIDOS POR ÉL, al punto de Afirmar que eran incluso peores que él, pues él creía en la Real Presencia de Jesús en la Eucaristía, mientras que ellos la NEGABAN ! Este exorcismo fue llevado a cabo en medio del fervoroso enfrentamiento entre católicos y protestantes. Por lo que, Dios hizo uso de su archi-enemigo, el diablo, para probar la Real Presencia, lo cual denunció la apostasía de Lutero en la abolición de la misa y negar la presencia real de Jesuscristo en la eucaristía !

La primera posesión demoníaca documentada por médicos, sociedad e Iglesia, data del año 1565-66, en una localidad francesa llamada Laon.

Tuvo lugar en presencia de más de 150.000 personas: de autoridades eclesiásticas y civiles, de protestantes y católicos por igual. La posesión tuvo lugar entre el ocho de noviembre de 1565, y se prolongó hasta el ocho de febrero de 1566.

la disputa del santisimo sacramento de rafael sanzio

Los espectadores viajaban diariamente de muchos lugares para presenciar el exorcismo de la niña endemoniada en el altar de la iglesia. La niña se llamaba Nicole Aubrey, tenía 16 años, y ya estaba casada. Había sido poseída varias veces desde que tenía 6 años.

En cierto momento deciden atarla al altar principal y el mismo obispo se dispuso al exorcismo. Durante ese tiempo, ella se quedaba rígida, y los asistentes, para comprobar que no mentía, le pinchaban agujas por el cuerpo y la palpaban.
Las crónicas hablan de verla levitar, y confesar pecados secretos de los asistentes, para avergonzarlos.

El ritual terminó con la comunión de la hostia sagrada, que expulsó a Belcebú, el demonio que se le había metido dentro, junto a otros 29. Es la primera posesión de Belcebú de la que se tenga noticia, la primera vez que este demonio es nombrado en rituales así.

Nicole terminó el exorcismo destrozada físicamente, incluso con huesos rotos y heridas graves, y para colmo, 9 meses después dio a luz.
No fue la última vez que sería poseída, volvió a estarlo 11 años después, pero aquella ocasión no se convirtió en espectáculo y no se tienen registros de ello.
Este exorcismo se ha llevado a cabo en medio del fervoroso enfrentamiento entre católicos y protestantes. Dios hizo uso de su archi-enemigo, el diablo, para probar la Real Presencia, lo cual denunció la apostasía de Lutero en la abolición de la misa y negar la presencia real de Jesuscristo en la eucaristía.
mujer poseida acostada

EL PRIMER EXORCISMO

Para este propósito, Dios permitió a una cierta Nicole Aubrey, un inocente, ser poseída por Belcebú y veintinueve otros espíritus malignos. La posesión tuvo lugar el ocho de noviembre de 1565, y se prolongó hasta el ocho de febrero de 1566.
Sus padres la llevaron al padre de Motta, un sacerdote piadoso de Vervins, con el fin de que pudiera expulsar al demonio por los exorcismos de la Iglesia.
El Padre de Motta intentó varias veces expulsar al espíritu maligno mediante la aplicación de las sagradas reliquias de la santa cruz, pero él no pudo tener éxito, satanás no se apartaría.
Por fin, inspirado por el Espíritu Santo, decidió expulsar al diablo por medio del Sacramento del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor.

Mientras Nicole estaba acostada en un estado de letargo no natural, el padre de Motta coloca el Santísimo Sacramento en sus labios, y al instante el hechizo infernal fue quebrado, Nicole fue restaurada a la conciencia, y recibió la Sagrada Comunión con cada señal de devoción.

Tan pronto como Nicole había recibido el Sagrado Cuerpo de Nuestro Señor, su rostro se convirtió en brillante y hermoso como el rostro de un ángel, y todos los que la vieron se llenaron de alegría y asombro, y bendijo a Dios desde lo más íntimo de su corazón.
Pero con el permiso de Dios, satanás regresó y volvió a tomar posesión de Nicole en varias oportunidades y este es el relato.
dibujo exorcismo nicole aubrey

LOS PASTORES PROTESTANTES

Cuando las extrañas circunstancias de la posesión de Nicole fueron conocidas en todas partes, varios predicadores calvinistas llegaron con sus seguidores, para “exponer este truco papista”, como se decía.
A su entrada, el diablo los saludó burlonamente, los llamó por su nombre, y les dijo que habían venido en obediencia a él. Uno de los predicadores tomó su libro de oración protestante, y se puso a leerlo con una cara muy solemne.
El diablo se reía de él, y ponía su aspecto más cómico, él dijo:
“Ho Ho Mi buen amigo, tiene la intención de expulsarme con sus oraciones e himnos ¿Cree que me van a causar algún dolor? ¿No sabes que son míos? Yo ayudé a componerlos”.
Yo te expulsaré en el nombre de Dios, dijo el predicador, con solemnidad.
“¡Tú!” dijo el diablo burlón. “Tú no puedes expulsarme ya sea en el nombre de Dios o en el nombre del diablo.¿Has oído hablar de un diablo expulsando a otro?
“Yo no soy un demonio”, dijo el predicador, con enojo: “Soy un siervo de Cristo.”

“Un siervo de Cristo, en efecto” satanás dijo, con una sonrisa burlona. Lo que yo te digo es que eres peor que yo. Yo creo, y tú no quieres creer. ¿Tú piensas que  me puede expulsar del cuerpo de esta miserable desgraciada? ¡Ja. Vaya primero a expulsar a todos los demonios que hay en tu propio corazón!”

El predicador se despidió, un tanto desconcertado. Él va a desaparecer, dijo, volviéndose hacia arriba la parte blanca de sus ojos,
“¡Oh Señor, te ruego que ayudes a esta pobre criatura!”
“Y yo ruego a lucifer,” gritó el espíritu malo, “que él nunca pueda dejarte a ti, sino que siempre te mantenga firmemente en su poder, como lo hace ahora.Eres todo mío, y yo soy tu señor”.
A la llegada del sacerdote, varios de los protestantes se fueron – ellos habían visto y oído más de lo que querían.
Otros, sin embargo, se mantuvieron, y grande fue su terror cuando vieron cómo el diablo se retorcía y aullaba de dolor, tan pronto como el Santísimo Sacramento fue llevado cerca de ella.
Por fin, el espíritu malo se apartaba, dejando a Nicole en un estado de trance antinatural. Mientras ella estaba en este estado, varios de los predicadores trataron de abrirle los ojos, pero le fue imposible hacerlo. El sacerdote entonces coloca el Santísimo Sacramento en los labios de Nicola, y al instante ella fue restaurada a la conciencia.
El Rev. Padre de Motta luego se volvió hacia los predicadores atónitos, y le dijo:
“Vayan ahora, vosotros los predicadores del nuevo evangelio; vayan y relaten por todo el mundo lo que han visto y oído. No nieguen por más tiempo que el Señor Jesucristo está verdaderamente y realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Vayan ahora, y dejen el respeto no humano para confesar la verdad”.

Durante los exorcismos de los siguientes días, el diablo se vio obligado a confesar que él no había sido expulsado en Vervins, Francia, y quetenía con él veintinueve demonios, entre los que se encontraban tres poderosos demonios: Cerberus, Astaroth, y Legio.

sacerdote exorcisando a mujer dibujo

EXPULSIÓN DE 27 DEMONIOS

El día tres de enero de 1566, el obispo llegó a Vervins, y comenzó el exorcismo él mismo en la iglesia, en presencia de una inmensa multitud.
Te mando en el nombre y por el poder de la presencia real de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, partir de inmediato”, dijo el obispo a satanás con voz solemne.
Satanás estaba, por fin, expulsado por segunda vez por medio del Santísimo Sacramento.

Al salir, él paralizó el brazo izquierdo y el pie derecho de Nicola, y también hizo que su brazo izquierdo quedara mas largo que el derecho, y no había poder en la tierra para curar esta extraña dolencia, hasta algunas semanas después, cuando el diablo fue al fin total e irrevocablemente expulsado.

Nicole ahora fue llevada a la peregrinación célebre de Nuestra Señora de Liesse, sobre todo porque el diablo parecía temer mucho al lugar.
Al día siguiente, el P. de Motta comenzó el exorcismo en la iglesia de Nuestra Señora de Liesse, en presencia de una inmensa multitud. Él tomó el Santísimo Sacramento en la mano, y, mostrándolo al demonio, él dijo:
“Yo te ordeno, en el nombre del Dios viviente, el gran Emmanuel, que tú ves aquí presente, y en quien crees”.
“¡Ah, sí!” -gritó el demonio, “creo en Él”. Y el diablo volvió a aullar cuando hizo esta confesión, porque se retorcía por el poder de Dios Todopoderoso.
“Yo te mando, pues, en Su nombre”, dijo el sacerdote,“que salgas de este cuerpo al instante.”
Al oír estas palabras, y sobre todo a la vista del Santísimo Sacramento, el diablo sufrió la tortura más espantosa. En un momento el cuerpo de Nicole fue enrollado como una bola, y luego de nuevo se volvió terriblemente hinchado.

En un momento su rostro estaba extrañamente alargado, luego se amplió en exceso, y a veces estaba tan rojo como la grana. Sus ojos, a veces, sobresalían horriblemente, y luego otra vez se hundían profundamente en el cráneoSu lengua colgaba hasta la barbilla, era a veces negra, a veces roja, y a veces como la de un sapo.

El sacerdote continuaba instando y torturando a satanás.
“¡Maldito espíritu!” – exclamó, Yo te mando, en nombre y por la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo aquí en el Santísimo Sacramento, partir de inmediato desde el cuerpo de esta pobre criatura”.
“¡Ah, sí!” – gritó satanás, aullando salvajemente,“veintiséis de mis compañeros lo dejarán en este instante, ya que están obligados a hacerlo”,
La gente en la iglesia ahora comenzó a rezar con gran fervor.

De pronto los miembros de Nicola comenzaron a resquebrajarse, como si todos los huesos de su cuerpo se estuvieran rompiendo; un vapor pestilente salió de su boca, y veintiséis demonios salieron de ella, para nunca más volver.

Nicole luego cayó en un desmayo poco natural, excitada solo por el Santísimo Sacramento.

A la recuperación de sus sentidos, y recibir la sagrada comunión, la cara de Nicola se puso brillante como el rostro de un ángel. El sacerdote continuaba instando al demonio, y utilizaba todos los medios para expulsarlo.

No voy a dejarla, a no ser mandado por el obispo de León”, contestó el demonio, enojado.
santo nombre exorcismo dibujo

EXPULSIÓN DE LOS TRES DEMONIOS QUE QUEDABAN

Nicole ahora fue llevada a Pierrepont, donde uno de los demonios, de nombre Legio, fue expulsado por medio del Santísimo Sacramento.

A la mañana siguiente Nicola fue llevada a la iglesia. Apenas había abandonado la casa, cuando el diablo volvió a tomar posesión de ella. El obispo que fue solicitado para exorcizar a Nicola, se preparó para esta terrible tarea con la oración y el ayuno, y otras obras de penitencia. A la llegada de Nicola a la Iglesia, el exorcismo comenzó.

“¿Cuántos son ustedes en este cuerpo?”, preguntó el obispo.
Hay tres de nosotros”, respondió el espíritu maligno.
“¿Cuáles son sus nombres?”
Belcebú, Cerberus, y Astaroth”.
“¿Qué ha sido de los otros?”, preguntó el obispo.
“Ellos han sido expulsados”, respondió satanás.
“¿Quién los expulsó?”
“¡Ja!”,-gritó el diablo, rechinando los dientes,“fue el quien tiene en sus manos, en la patena”. El diablo quería decir nuestro querido Señor en el Santísimo Sacramento.
El obispo acercó el Santísimo Sacramento cerca de la cara de Nicole. El demonio se retorcía y aullaba de dolor.
“¡Ah, sí! ¡Yo me iré, me iré!”, chilló, “pero voy a volver.”
De repente, Nicole se puso tiesa e inmóvil como el mármol. El obispo entonces tocó los labios con el Santísimo Sacramento, y en un instante estaba completamente restaurada a la conciencia. Ella recibió la sagrada comunión, y su rostro brillaba ahora con una maravillosa belleza sobrenatural.
Al día siguiente, Nicole fue traída de nuevo a la Iglesia, y el exorcismo comenzó como de costumbre. El obispo tomó el Santísimo Sacramento en la mano, lo sostuvo cerca de la cara de Nicola, y dijo:
“Te mando en el nombre del Dios viviente, y por la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo aquí en el sacramento del altar, partir de inmediato del cuerpo de esta criatura de Dios, y nunca más volver.”
“¡No! ¡No!”, gritó el diablo, No voy a irme. Mi hora no ha llegado todavía.
Yo te mando que salgas. ¡Sal fuera, impuro, espíritu maldito! ¡Vete!” y el obispo colocó el Santísimo Sacramento en la cara de Nicole.
“¡Detente, detente!”, gritó satanás, “déjame ir, me iré, pero volveré”.
Y al instante Nicole cayó en las convulsiones más espantosas. Un humo negro fue visto saliendo de su boca, y ella volvió a caer en un desmayo.

Durante su estancia en León, Nicole fue examinada cuidadosamente por médicos católicos y protestantes. Su brazo izquierdo, que había sido paralizado por el diablo, se encontró totalmente sin reflejos.

Los médicos cortaron el brazo con un cuchillo afilado; le quemaron con fuego; pusieron alfileres y agujas bajo las uñas de los dedos, pero Nicole no sentía dolor, su brazo estaba completamente insensible.

Una vez, mientras Nicola estaba acostada en un estado de letargo artificial, los médicos le dieron un poco de pan mojado en vino (que era lo que los protestantes llaman a su comunión o Cena del Señor); frotaban sus piernas rápidamente; echaban agua en la cara; traspasaban su lengua hasta que la sangre fluía; intentaban por todos los medios despertarla, pero en vano.
Nicola se mantuvo fría e inmóvil como el mármol. Por fin, el sacerdote tocó los labios de Nicola con el Santísimo Sacramento, y al instante ella fue restaurada a la conciencia, y comenzó a alabar a Dios.

El milagro fue tan claro, tan palpable, que uno de los médicos, que era un calvinista intolerante, inmediatamente renunció a sus errores, y se convirtió al catolicismo.

Varias veces, también, los protestantes tocaron la cara de Nicola con una hostia que no estaba consagrada, y que, en consecuencia, era sólo pan, pero satanás no fue atormentado por esto. Él sólo ridiculizó sus esfuerzos.
El veintisiete de enero, el obispo, después de haber caminado en procesión solemne con el clero y los fieles, comenzó el exorcismo en la iglesia, en la presencia de una gran multitud de protestantes y católicos.

El obispo ahora expone el Santísimo Sacramento cerca de la cara de Nicola. De repente, un salvaje y sobrenatural grito suena a través del aire – un negro y denso humo sale de la boca de Nicole. El demonio Astaroth es expulsado para siempre.

Durante el exorcismo, que tuvo lugar el primero de febrero, el obispo dijo:
“¡Oh espíritu maldito! Desde que ni la oración, ni los santos evangelios, ni los exorcismos de la Iglesia, ni las santas reliquias, te pueden obligar a salir, voy a mostrate a tu Señor y el Maestro, y con su poder yo te voy a mandar”.
Durante el exorcismo, que tuvo lugar después de la misa, el obispo expuso el Santísimo Sacramento en la mano, y dijo:
“¡Oh, espíritu maldito, archi-enemigo del Dios siempre bendito, yo te mando, por la sangre preciosa de Jesucristo aquí presente, que te apartes de esta pobre mujer! ¡Apartaos malditos, al fuego eterno del infierno!”
Al oír estas palabras, y sobre todo a la vista del Santísimo Sacramento, el demonio estaba tan terriblemente atormentado, y la apariencia de Nicole era tan horrible y repugnante, que el pueblo apartó sus ojos con horror.
Por fin un profundo suspiro se escuchó, y una nube de humo negro salió de la boca de Nicola. Cerberus fue expulsado. Otra vez Nicola cayó desmayada sepulcralmente, y de nuevo fue llevada a la conciencia sólo por medio del Santísimo Sacramento.
sacerdote con cruz difuminada

LA EXPULSIÓN DE BELCEBÚ

Durante el exorcismo, que tuvo lugar en el séptimo día del mes de febrero, el obispo dijo a Satanás:
“Dime. ¿Por qué has tomado posesión de esta mujercatólica honesta y virtuosa?”
Lo he hecho con el permiso de Dios. He tomado posesión de ella a causa de los pecados del pueblo.

Lo he hecho para mostrar a mis calvinistas que hay demonios que pueden tomar posesión del hombre cuando Dios lo permita. Sé que no quieren creer esto, pero yo les mostraré que soy el diablo.
Yo he tomado posesión de esta criatura para convertirlos, o endurecerlos en sus pecados; y, por la Sagrada Sangre, voy a realizar mi tarea”.

Esta respuesta llenó todos los que lo oyeron con espanto.
“Sí”, respondió el obispo, solemnemente, Dios quiere unir a todos los hombres en la única santa fe. Como no hay más que un solo Dios, no puede haber más que una religión verdadera.

Una religión como la que los protestantes han inventado, no es sino una burla hueca. Debe caer.
La religión establecida por Nuestro Señor Jesucristoes la única verdadera, y durará por siempre. Está destinada a unir a todos los hombres dentro de su abrazo sagrado, por lo que no habrá sino un solo rebaño y un solo pastor.
Este pastor divino es Nuestro Señor Jesucristo, la cabeza invisible de la santa Iglesia Católica, cuya cabeza visible es nuestro Santo Padre el Papa, sucesor de San Pedro”.

El diablo estaba en silencio – él fue puesto en vergüenza ante toda la multitud. Fue expulsado de nuevo por medio del Santísimo Sacramento.
En la tarde del mismo día el diablo se puso a llorar:
¡”Ah, Ha! tú piensas que usted me puede expulsar de esta manera. Tú no tienes la asistencia adecuada para un obispo. ¿Dónde están el decano y el arcediano¿ ¿Dónde están los jueces reales? ¿Dónde está el primer magistrado, que estaba asustado en la noche, en la prisión? ¿Dónde está el procurador del rey? ¿Dónde están sus abogados y consejeros? ¿Dónde está el secretario de la corte? “(El diablo menciona cada uno de ellos por su nombre.)”.

No voy a salir hasta que todos estén reunidos. Si yo me marcho ahora, ¿qué prueba podrían dar al rey de todo lo que ha sucedido? ¿Creen que la gente les va a creer fácilmente? ¡No! ¡No! Hay muchos que harían objeciones. El testimonio de esta gente común aquí tendrá muy poco peso.
Es un tormento para mí que tengo que decirte lo que tienes que hacer. Me veo obligado a hacerlo. ¡Ja! Maldita sea la hora en que tomé posesión de esta vil canalla”.

“Encuentro poco placer en tu charla”, respondió el obispo. “Hay testigos suficientes aquí, los que has mencionado no son necesarios. ¡Sal ahora, da gloria a Dios. Parte, ve a las llamas del infierno!
“Sí, me marcho, pero hoy no. Sé muy bien que tengo que salir. Estoy condenado. Me veo obligado a dejarla.”
“No me importa tu parloteo”, dijo el obispo, te voy a expulsar por la fuerza de Dios: Por la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo”.
“Sí, tengo que ceder a ti”, gritó el demonio salvajemente. Si me torturas debo darte este honor”,
El obispo ahora tomó el Santísimo Sacramento en la mano, y se lo acercó a la cara de la mujer poseída. Por fin, satanás se vio obligado a huir una vez más.

A la mañana siguiente, después de que se terminó la procesión, se ofreció el Santo Sacrificio de la Misa como es habitual. Durante la consagración, la mujer poseída fue dos veces levantada más de seis metros en el aire, y luego volvió a caer pesadamente sobre la plataforma.

Cuando el obispo, justo antes del Pater Noster, tomó la Hostia Santa, una vez más en su mano, y la levantó con el cáliz, la mujer poseída fue elevada de nuevo al aire, llevando con ella a los guardianes, quince en número, por lo menos seis metros por encima de la plataforma, y después de un tiempo, ella cayó pesadamente en el suelo.

Al ver esto, todos los presentes se llenaron de asombro y terror. Un protestante alemán llamado Voske cayó de rodillas, él se echó a llorar y se convirtió.
“¡Ah!” exclamó: “Ahora creo firmemente que el diablo realmente posee a esta pobre criatura. Creo que es realmente el cuerpo y la sangre de Jesucristo, que lo expulsa. Creo firmemente. Ya no voy a seguir siendo protestante.”
Después de la misa, el exorcismo comenzó como de costumbre.
“Ahora, por fin,” dijo el obispo, “has de partir. ¡Vete tú, espíritu maligno!
“Sí”, dijo satanás, “es verdad que tengo que salir, pero todavía no. No voy a salir antes de que la hora haya llegado”.
Por fin, el obispo tomó la Sagrada Hostia en la mano, y dijo:
En el nombre de la adorable Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo – en nombre del cuerpo sagrado de Jesús Cristo aquí presente – yo te mando, malvado espíritu, que salgas”.
“Sí, sí, ¡es cierto!” – gritó el demonio violentamente. “Es verdad. Es el cuerpo de Dios debo confesar, porque me veo obligado a hacerlo, Él me tortura y debo confesar esto, yo tengo que decir la verdad solamente. Me veo obligado a hacerlo. La verdad no viene de mí. Viene de mi Señor y Maestro. He entrado en este cuerpo por el permiso de Dios”.
El obispo ahora expone el Santísimo Sacramento cerca de la cara de la mujer poseída. El demonio se retorcía en agonía terrible. Intentó de todas las maneras de escapar de la presencia de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento.
Por fin, un humo negro fue visto saliendo de la boca de Nicole. Ella cayó en un desmayo, y fue restaurada a conciencia sólo por medio del Santísimo Sacramento.
El ocho de febrero, el día señalado por Dios en el que satanás debía dejar a Nicole para siempre, llegó por fin. Después de la solemne procesión, el obispo comenzó el último exorcismo.
“Yo no te pediré por más tiempo”, dijo el obispo a satanás: yo te voy expulsar al instante por el poder del Dios viviente, y por el preciosísimo Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, su Hijo amado, aquí presente en el Sacramento del Altar”.
“¡Ja, sí!” -gritó el demonio. Confieso que el Hijo de Dios está aquí real y verdaderamente presente. Él es mi Señor y Maestro. Me tortura para que confiese, pero me veo obligado a hacerlo”
Luego repitió varias veces, con un salvaje, aullido sobrenatural:

“Sí, es verdad, debo confesar que me veo obligado a dejarla, por el poder del cuerpo aquí presente de Dios tengo que salir, me atormenta…. debo irme muy pronto, y debo confesar esta verdad. Pero esta verdad no viene de mí, viene de mi Dios y Señor, que me ha enviado aquí, y quien manda y me obliga a confesar la verdad públicamente”.

El obispo entonces tomó el Santísimo Sacramento en la mano, y, sosteniéndolo en alto, dijo, con voz solemne:
“¡Oh tú, malvado, espíritu inmundo, Belcebú. Tú archienemigo del Dios eterno. He aquí, aquí presente! el precioso Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, tu Señor y Maestro.
Te conjuro, en nombre y por el poder de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, que está aquí presente, yo te mando salir al instante y para siempre de esta criatura de Dios y salir hacia lo más profundo del infierno, allí serás atormentado por siempre. ¡Vete, espíritu inmundo, sal! Contempla aquí a tu Señor y Maestro”.
Al oír estas palabras solemnes, y al ver a nuestro Señor sacramental, la pobre mujer poseída se retorcía con miedo. Sus extremidades eran rotas como si todos los huesos de su cuerpo se estuvieran rompiendo.
Los quince hombres fuertes que la sujetaban, apenas podían mantenerla de espaldas. Se tambalearon de lado a lado, estaban cubiertos de sudor. Satanás trataba de huir de la presencia de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento.
La boca de Nicola estaba abierta, su lengua le colgaba por debajo de la barbilla, su cara estaba terriblemente hinchada y deformada. Su color cambiaba de amarillo a verde, y se hizo aún más gris y azul, por lo que ya no parecía un ser humano, sino que era más bien la cara de un demonio encarnado horrible.
Todos los presentes se estremecieron de terror, sobre todo cuando se oyó el grito salvaje del demonio, que sonaba como el rugido de un toro salvaje. Ellos cayeron de rodillas y con lágrimas en los ojos, comenzaron a gritar:“¡Jesús, ten piedad!”
El obispo continuó instando a satanás. Por fin, el espíritu malo se apartaba, y Nicole cayó sin sentido en los brazos de sus cuidadores. Todavía, sin embargo, se mantuvo sorprendentemente distorsionada.
En este estado se le mostró a los jueces, y a todas las personas presentes, ella estaba enrollada como una bola. El obispo ahora se puso de rodillas, con el fin de darle el Santísimo Sacramento, como de costumbre.
Pero de repente el demonio vuelve loco de rabia, se esfuerza por tomar la mano del obispo, e incluso intenta alcanzar el propio Santísimo Sacramento.
El obispo comienza de nuevo; Nicole se eleva en el aire y el obispo se levanta de sus rodillas, temblando de terror y pálido como la muerte.
El buen obispo necesita valor de nuevo para perseguir al demonio, expone el Santísimo Sacramento en la mano, hasta que al final el demonio, vencido por el poder del sagrado cuerpo de Nuestro Señor, sale en medio de humo y relámpagos y truenos. 
Así fue el demonio al fin expulsado definitivamente, elviernes por la tarde, a las tres de la tarde, el mismo día y hora en la que Nuestro Señor triunfó sobre el infierno por su muerte siempre bendita.

Nicole estaba completamente curada, ella podía mover su brazo izquierdo con la mayor facilidad. Ella cayó de rodillas y dio gracias a Dios, así como el buen obispo, por todo lo que había hecho por ella.

La gente lloraba de alegría y cantaron himnos de alabanza y acción de gracias en honor a nuestro querido Señor en el Santísimo Sacramento. Por todas partes se oían las exclamaciones:
“¡Oh, qué gran milagro. Oh, gracias a Dios que fui testigo! ¿Quién puede dudar de la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en el Sacramento del altar?”
Muchos protestantes también dijeron:
Creo ahora en la presencia de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, lo he visto con mis ojos. Ya no me quedaré como calvinista. Maldita sea los que me han mantenido hasta ahora en el error. Ahora puedo entender que es una buena cosa el Santo Sacrificio de la Misa”.
Un solemne Te Deum se entonó, en el órgano y las campanas sonaban con un timbre alegre. Toda la ciudad se llenó de alegría.
Fuentes: